En los caminos de Alberta hay que tener cuidado con ciervos, alces, borregos y ardillas, algunos son suicidas. Los más resignados andan por los parking lots. En las praderas la libertad es aparente para caballos y vacas. En los aires: halcones, águilas, cuervos y helicópteros. Sobre éstos últimos, la gente habla como si se trataran de modelos de camionetas, lo menos, cuatro por cuatro. Cruzar de norte a sur la provincia toma largas horas. El resultado es “the big picture” y la revelación de una inmovilidad ficticia. En inglés, sin posible traducción para mí, “be aware”. Se necesita para poner atención a la tormenta que llegará en minutos, o tal vez no. El verano comenzó, arriba en las montañas, aún con nieve, con dos grados centígrados; y en el valle, entre ríos, a veinte grados centígrados; sol a ratos, luego viento, un poco de lluvia. Hallazgo lingüístico: “Clean up after yourself”. Imposible.

Southern Rockies. Kananaskis Country. Las rutas en la ladera de la montaña, hechas con máquina a la medida, se utilizan en el invierno para esquiar.

“Be aware”. De izquierda a derecha, Kaz, Jon y Steve.

Vacas en el camino. Se comen buenos filetes en Canadá. El alimento infaltable: la papa.

Esta foto pretende mostrar, sin lograrlo, un letrero que dice: “Attention Elk Crossing Next 2 Km”

Las Rockie Mountains. Las más altas de Canadá.

Los cowboys de Canadá le llaman a la herradura “horse shoe”, y tienen un juego con el mismo nombre. Si se pone un poco de atención, se puede ver el “horse shoe” volando entre los árboles. Interesantísimo.

“Mother Nature’s Fuel”. ¡¡Qué grandes!!