Fin del primer periodo quincenal de trabajo, siguen seis días de descanso antes de repetir la dosis. Hoy es el primero. El temporal de tormentas eléctricas se adelantó, normalmente comienza a finales de junio. La cuenta en el distrito de Slave Lake, donde se encuentra Loon River, va por los 130 incendios, la más alta de Alberta hasta ahora. Si la lluvia es intensa, la llama provocada por la descarga se extingue. Si las condiciones son favorables al fuego, después de la luz blanca, viene un color naranja, una columna de humo se levanta y el viento se encarga del resto. Cuando se presenta una tormenta eléctrica, los helicópteros la rondan, siguen su paso, un patrullaje con resultados generalmente afirmativos, habrá que descender, entonces.
Después de que se detecta un incendio, las sirenas suenan en las pistas de las bases y los aviones tanque se levantan para luego descender en el lago más cercano al fuego, recargan sus tanques en vilo y suprimen el calor desde el aire. La coordinación de las aeronaves durante sus operaciones está al mando de un avión pequeño conocido como “birddog”.
Los helicópteros tiran al fuego a los bomberos, primero; siguen con el agua, después. No importa que lo segundo caiga sobre lo primero, siendo que el casco no ayuda para evitar el duchazo helado. A esta tarea se le llama “bucketing”.
A once mil pies o lo que eso signifique
Versión animal del “birddog”. No se conoce su nombre, pero le gustan los helicópteros. Les mueve la cola en la estación de recarga de combustible llamada Chipewyan Lake. Es muy probable que tenga problemas de sordera.
Niebla provocada por un fenómeno de diferentes temperaturas en el ambiente. Son los “spooks”.
Los aviones tanques descargan, además de agua, líquidos como “foam”. Otro de ellos es “retardant”, rojo, una tanto viscoso, que con la fuerza de la caída tira árboles.
Son los amos y señores de estas tierras. Los hay tantos como ramas tienen estos bosques y revolotean más que las ideas fijas de un obseso. No hay manera de salvarse de ellos más que con una meditación que sólo alcanzan los más viejos sabios de la redonda. Zancudos mañana, tarde y noche. Aquí, Jon trata de tomarles una foto.












