Imagen: Raspón causado por la caída al final de la prueba física, que fallé, el domingo pasado.
La prueba física, una de las tantas que hay que hacer para ir a un fuego, tiene tres partes. En la primera, el esfuerzo es largo y sostenido. Se suda y la mochila en la espalda lastima con más intensidad conforme avanzan los minutos. En la segunda, los brazos se entumen y tiemblan, la fuga de fuerza, en cada repetición, desespera. En la tercera, el dolor reina, la asfixia gana y una sensación de desvanecimiento aparece en la meta. El secreto está en la actitud, no en los músculos. Por eso fallé. Entré en pánico. Soy de los miembros más ligeros de entre los colegas. No tengo idea qué pasará si vuelvo a fallar (me quedé dos segundos arriba del tiempo límite en la tercera parte). Por eso sigo aquí en Slave Lake y no viajé a Loon River, mi base definitiva para trabajar el resto de la temporada.
Tags: fallé, Prueba física, raspón

May 20, 2008 at 11:04 pm
Agua oxigenada, es buena para las heridas. Éxito el viernes.
¡Con huevossss!
May 21, 2008 at 7:07 am
chale, moi, ánimo
pregunta: las morras tienen que hacer lo mismo que los vatos?
no mames, yo me muero en la primera prueba.
May 21, 2008 at 10:23 am
Visualizate… y veras aprobaras
suerte y buena vibra
May 21, 2008 at 2:30 pm
Animo Sr. estoy seguro que vas a pasar perfectamente la prueba fisica, todo esta en la mente.
Nos mantienes informados de tus avanaces.
saludos
jjaldaco@hotmail.com
May 21, 2008 at 4:48 pm
Las mujeres hacen la misma prueba. Hoy Mario me dijo un buen adjetivo para lo que me sucedió el domingo: “me chiquié”. ¡¡Huevos!!, ¡¡que duela!!
May 22, 2008 at 9:39 am
sin piedad!!!!!! carnal topale topale…huevos que si se puede.
May 22, 2008 at 4:09 pm
Esa rodilla es símbolo inequívoco de valor y gallardía, mientras más te desansangres más fuerte te convertirás…(y probablemente llegen más dólares brother) saca la casta¡¡¡