De las grandes capitales canadienses, Edmonton es la que se ubica más al norte. Jeff, que en nuestra estancia de tres noches en la ciudad nos ha orientado en los trámites administrativos para poder comenzar con el trabajo, habló de que sólo podría compararse, por su latitud, con Moscú. Él vive, como la mayoría, en las zonas periféricas. Es joven, grande, con cara de niño, rosada. Estudia periodismo, trabaja en el Edmonton Journal, escribe de todo, le gusta el hockey. Ha sido el rostro más divertido de un canadiense que he visto cuando repite, porque ha entendido, la explicación del Cheque, cuando le dice que no es lo mismo “Buenas noches” que “Buenas nachas”. La mitad de la población es aborigen. Tan enormes como sus eructos, que se escuchan como cuando recorres un ropero. En la otra mitad cabe el resto del mundo. Predominan los orientales, y los que no lo son se disfrazan, como en el Wox Box donde comimos ayer. Comida china con sazón maple. Los que no tienen otra cosa mas que andar por las calles son los vagabundos, los teporochos, los que conversan consigo mismos, los que husmean en los deshechos, los que se toman un trago a los diez grados centígrados del invierno que se va pero que aún mantiene a los árboles sin el abrigo del verde. Los pocos son los que hablan por celular, o los que se ejercitan o los que andan en bicicleta. Los pocos de los pocos, porque la mayoría del millón de personas que habitan la ciudad tiene mucho que hacer sobre sus autos y en las elevadas edificaciones. De los propietarios de la calle, ayer que cerré mis caminatas con un recorrido de tres horas, cumplí tres encuentros con el mismo joven largo y delgado; blanco con salpullido en el rostro y manos temblorosas; de sudadera negra y pantaloncillo rojo. Fueron a la salida del Mark’s Work Werahouse, en el cruce de la Avenida 100 y la Calle 104. El último encuentro fue después de recorrer los jardines del parlamento (foto 1), cuando tomé la avenida Kingsway (foto 2). Se ha ido el chorrillo y llegó la gripa.
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May 11, 2008 at 12:57 pm
Eres grande, ideas fijas!!! Estaré muy al pendiente. Dime del clima: cómo es? (en el bosque). La novela avanza, avanza… hacia la locura, por supuesto. Mucha suerte. Y aunque no lo quieras, you are my hero…